La vi ahí, sentada al borde de una cama
Que parecía enorme comparada con su alma
Que pendía de un hilo,
Sollozando sola entre pensamientos que no entendía,
Mirando al pasado y abrazando esperanzas falsas,
Mientras dagas caían del techo,
Como pequeñas gotitas brillantes de lluvia,
Encajándose en su piel.
Y sentí pena,
Una pena de esas que te invaden el mundo,
Una de esas penas que no te dejan respirar,
Cuando unas lagrimas saladas y asquerosas
Que venían desde el estomago no me dejaban ver mas,
Podía imaginar mis ojos rojos y desechos por la sal;
Se volvió todo una masa borrosa de colores pálidos
Como en una fotografía antigua que te da nostalgia
Aun sin saber el por que,
Seguí mirándola a través de esa nube
Rogándole a algo, a quien sabe que,
Que le quite ese dolor, que me quite el mío,
Que nos deje perdonar, que nos de el valor
Para empezar a vivir,
después de haber muerto
Mil veces y una mas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario