viernes, 3 de febrero de 2017

Siempre vuelvo

Vuelvo, siempre vuelvo.

Miro hacia arriba intentando despegar el cuerpo del asfalto caliente, despego las manos, los codos, los hombros, el pecho, el estomago, la cadera, las rodillas, los pies, doy un salto fuera de mi trampa y con los siguientes pasos vuelvo a caer, siento como se me pegan los pies, se doblan mis rodillas, se incrusta mi cadera en el piso caliente y derretido, mi estomago lo sigue, no puedo casi respirar y para darle el toque, vuelve a pegarse mi pecho, se entrampan mis hombros, los codos, mis manos, y finalmente mi frente vuelve a caer.

Vuelvo, siempre vuelvo a arrastrarme por el piso.